Accidente de trabajo: derechos y qué hacer

Sufrir un accidente de trabajo puede cambiar por completo un día que parecía normal. Además del dolor o la preocupación por la salud, suelen aparecer muchas dudas: ¿quién cubrirá la atención médica?, ¿qué sucederá con el salario?, ¿debo avisar inmediatamente a la empresa?, ¿puedo perder mi empleo si necesito tiempo para recuperarme?

En un momento así es normal sentir miedo, enojo o incertidumbre. Algunas personas incluso prefieren guardar silencio porque temen tener problemas con su empleador. Sin embargo, atender la lesión, informar lo sucedido y conocer los derechos que brinda la legislación puede evitar que la situación se complique.

Cada caso tiene circunstancias diferentes. Por ello, antes de firmar documentos, aceptar acuerdos o dar por hecho que no se puede hacer nada, es importante comprender qué se considera legalmente un accidente laboral y cuáles son los pasos que pueden seguirse.

 

¿Qué es un accidente de trabajo?

Un accidente de trabajo es una lesión orgánica, una perturbación funcional, la muerte o la desaparición derivada de un acto delincuencial que ocurre repentinamente durante el ejercicio de las labores o con motivo de ellas.

La Ley Federal del Trabajo establece que el accidente puede ser reconocido sin importar el lugar o el horario en que se preste el servicio, siempre que exista una relación entre el hecho y la actividad laboral. También contempla los accidentes ocurridos cuando la persona trabajadora se traslada directamente de su domicilio al lugar de trabajo o regresa de éste a su casa (Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión, 2026).

Por lo tanto, no es indispensable que el accidente suceda dentro de una oficina, fábrica, bodega, restaurante o establecimiento. También podría presentarse durante una entrega, una visita con un cliente, un viaje de trabajo, una supervisión de obra o una actividad realizada por instrucciones del empleador.

Lo importante será demostrar que el acontecimiento ocurrió mientras la persona desempeñaba sus labores o realizaba una actividad relacionada con su empleo.

 

¿Qué dice el artículo 473 y 474 de la Ley Federal del Trabajo?

El artículo 473 de la Ley Federal del Trabajo señala que los riesgos de trabajo son los accidentes y las enfermedades a los que están expuestas las personas trabajadoras durante el ejercicio de sus actividades o con motivo de ellas.

Por su parte, el artículo 474 define específicamente el accidente de trabajo como una lesión orgánica o perturbación funcional, inmediata o posterior, así como la muerte o desaparición derivada de un acto delincuencial, producida repentinamente en ejercicio o con motivo del trabajo.

El mismo artículo incluye los accidentes que se producen durante el traslado directo entre el domicilio de la persona trabajadora y su lugar de empleo (Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión, 2026).

La expresión “inmediata o posterior” es especialmente importante. Algunas lesiones son evidentes desde el primer momento, como una fractura, una quemadura o una cortadura. Otras pueden comenzar con una molestia aparentemente pequeña y empeorar varias horas o días después.

Por esa razón, aunque inicialmente la lesión no parezca grave, es recomendable recibir atención médica y explicar con claridad cómo ocurrió. También conviene conservar recetas, estudios, incapacidades, diagnósticos y cualquier documento relacionado con la atención recibida.

 

¿Cuáles son los 3 tipos de accidentes laborales?

La Ley Federal del Trabajo no establece literalmente una clasificación llamada “los tres tipos de accidentes laborales”. Sin embargo, para comprenderlos de manera sencilla, pueden dividirse en tres situaciones comunes.

1. Accidentes dentro del centro de trabajo

Son aquellos que ocurren mientras una persona realiza sus actividades habituales dentro de las instalaciones de la empresa.

Algunos ejemplos son las caídas, golpes, quemaduras, cortaduras, lesiones por maquinaria, accidentes con herramientas o daños derivados de la manipulación de productos y materiales.

2. Accidentes durante una actividad laboral externa

Ocurren fuera de las instalaciones, pero mientras la persona realiza una tarea relacionada con su trabajo. Puede tratarse de una entrega, una visita con un cliente, una supervisión, un viaje laboral o cualquier actividad desarrollada por instrucciones del empleador.

En estos casos resulta especialmente importante conservar mensajes, correos, órdenes de trabajo, ubicaciones, comprobantes de traslado y cualquier evidencia que permita demostrar por qué la persona se encontraba en ese lugar.

3. Accidentes en trayecto

Son los que suceden durante el traslado directo entre el domicilio de la persona trabajadora y el centro laboral, ya sea al dirigirse al trabajo o al regresar a casa.

Este tipo de accidente de trabajo puede requerir un análisis más detallado cuando existieron desviaciones, interrupciones o actividades personales durante el recorrido. Por ello, deben revisarse las circunstancias específicas del trayecto y las pruebas disponibles (Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión, 2026).

 

¿Qué hacer después de un accidente laboral?

Después de un accidente de trabajo, la prioridad siempre debe ser proteger la salud. Ningún reporte o procedimiento administrativo es más importante que recibir atención médica y evitar que una lesión se agrave.

Una vez atendida la emergencia, es recomendable informar lo sucedido al supervisor, al área de recursos humanos o a la persona responsable de seguridad. De ser posible, la notificación debe realizarse también por escrito para que exista una constancia.

El reporte debe explicar la fecha, la hora, el lugar, la actividad que se estaba realizando y la forma en que ocurrió el accidente. También es conveniente anotar el nombre de las personas que presenciaron los hechos.

Las fotografías, videos, conversaciones, correos electrónicos, registros de ubicación, recetas, estudios médicos e incapacidades pueden ser relevantes. Aunque en ese momento parezcan innecesarios, estos elementos pueden ayudar a esclarecer lo sucedido si posteriormente existe alguna diferencia con la empresa o con una institución.

 

¿Qué es el formato ST-7?

Cuando una persona asegurada ante el Instituto Mexicano del Seguro Social sufre un probable accidente laboral, puede iniciar el procedimiento de calificación mediante el formato ST-7, denominado “Aviso de atención médica inicial y calificación de probable accidente de trabajo”.

Este trámite permite que el servicio de Salud en el Trabajo del IMSS determine si el hecho será reconocido como relacionado con las actividades laborales. El instituto recomienda concluir el procedimiento, ya que, si quedan secuelas o limitaciones, la calificación puede ser necesaria para acceder a las prestaciones correspondientes (Instituto Mexicano del Seguro Social, 2019).

El IMSS señala que el reverso del formato debe ser llenado preferentemente por el patrón. No obstante, si la empresa se niega a firmarlo, la persona trabajadora puede acudir con el documento al servicio de Salud en el Trabajo de la unidad médica que le corresponda (Instituto Mexicano del Seguro Social, 2019).

Por ello, la negativa del empleador no necesariamente significa que el trámite deba detenerse.

 

¿Qué derechos tiene una persona que sufrió un accidente?

La Ley Federal del Trabajo reconoce que las personas que sufran un riesgo laboral pueden tener derecho a asistencia médica y quirúrgica, rehabilitación, hospitalización, medicamentos, material de curación, prótesis, aparatos ortopédicos y la indemnización que corresponda de acuerdo con las consecuencias del caso (Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión, 2026).

Un riesgo de trabajo puede producir:

  • Incapacidad temporal.
  • Incapacidad permanente parcial.
  • Incapacidad permanente total.
  • Muerte.
  • Desaparición derivada de un acto delincuencial.

La incapacidad temporal se presenta cuando la lesión impide trabajar durante cierto tiempo. La incapacidad permanente parcial implica una disminución de las facultades para desempeñar alguna actividad, mientras que la incapacidad permanente total se presenta cuando la persona queda imposibilitada para realizar cualquier trabajo durante el resto de su vida (Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión, 2026).

Las prestaciones, indemnizaciones o pensiones dependerán de la gravedad de las lesiones, de la valoración médica y de la situación particular de cada persona.

 

¿Un accidente laboral y una enfermedad de trabajo son lo mismo?

Aunque ambos forman parte de los riesgos laborales, no significan exactamente lo mismo.

El accidente de trabajo generalmente se relaciona con un acontecimiento repentino, como una caída, un choque, una explosión, una lesión con maquinaria o un golpe durante una actividad.

En cambio, una enfermedad de trabajo puede desarrollarse por la exposición continua a una causa relacionada con las labores o con el ambiente en el que se prestan los servicios. Esto puede incluir la exposición a sustancias, movimientos repetitivos, ruido, condiciones poco seguras o posturas forzadas.

El artículo 475 de la Ley Federal del Trabajo define la enfermedad de trabajo como un estado patológico derivado de la acción continuada de una causa que tiene su origen en el trabajo o en el medio donde la persona presta sus servicios (Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión, 2026).

Para un probable accidente se utiliza el formato ST-7, mientras que para una posible enfermedad laboral se emplea el formato ST-9 (Instituto Mexicano del Seguro Social, 2019).

 

 

¿Qué dice la Ley 1562 de 2012 sobre accidentes de trabajo?

La Ley 1562 de 2012 forma parte de la legislación colombiana. Por lo tanto, no sustituye la Ley Federal del Trabajo ni se aplica directamente a los casos ocurridos en México. Sin embargo, suele aparecer en búsquedas relacionadas con accidentes laborales, por lo que es importante aclarar su alcance.

El artículo 3 de esta ley define el accidente de trabajo como un suceso repentino que ocurre por causa o con ocasión del trabajo y que produce una lesión orgánica, una perturbación funcional o psiquiátrica, invalidez o muerte.

También contempla los accidentes ocurridos durante la ejecución de órdenes del empleador o mientras se realiza una labor bajo su autoridad, incluso cuando el hecho se presenta fuera del lugar o del horario habitual de trabajo (Departamento Administrativo de la Función Pública, 2012).

Aunque existen algunas semejanzas entre la definición colombiana y la mexicana, cualquier accidente ocurrido en México debe analizarse principalmente con base en la Ley Federal del Trabajo, la Ley del Seguro Social y las demás disposiciones nacionales aplicables.

 

¿Por qué deberías contratar a un abogado?

Después de un accidente de trabajo, tomar decisiones puede resultar abrumador. La persona puede encontrarse preocupada por su salud, por sus ingresos y por la posibilidad de perder el empleo. En medio de esa presión, es común aceptar explicaciones o firmar documentos sin comprender completamente sus consecuencias.

Un abogado puede revisar cómo sucedieron los hechos, analizar las pruebas y explicar qué derechos podrían corresponder. También puede orientar a la persona durante el trámite ante el IMSS, revisar un convenio, verificar el cálculo de una indemnización o intervenir cuando la empresa niega que el accidente tenga relación con las labores.

La asesoría legal puede ser especialmente importante cuando:

  • El patrón se niega a reconocer el accidente.
  • Existen diferencias sobre cómo sucedieron los hechos.
  • La persona recibió presión para firmar una renuncia.
  • El IMSS no calificó inicialmente el accidente como laboral.
  • Quedaron secuelas o limitaciones permanentes.
  • Se ofreció un convenio o indemnización que no está clara.
  • La empresa no proporcionó atención o apoyo después del accidente.

Contratar a un abogado no significa necesariamente comenzar una demanda. En muchos casos, una asesoría temprana permite conocer las opciones disponibles, evitar errores y buscar una solución antes de que el conflicto aumente.

Las empresas también pueden beneficiarse de la orientación profesional. Un abogado laboral puede ayudarlas a documentar correctamente lo sucedido, cumplir sus obligaciones, atender al trabajador de manera adecuada y disminuir el riesgo de futuros desacuerdos.

 

No tienes que enfrentar esta situación sin apoyo

Un accidente de trabajo no afecta solamente la salud. También puede generar preocupación económica, tensión familiar y muchas dudas sobre lo que sucederá en los próximos días.

Nadie debería sentirse obligado a enfrentar esa incertidumbre sin información. Recibir orientación no elimina de inmediato el problema, pero puede ayudarte a entender tus derechos y tomar decisiones con mayor tranquilidad.

En Molina Castrejón Abogados encontrarás atención en asuntos laborales y relacionados con el IMSS, tanto para trabajadores como para empresas. Nuestro equipo ofrece orientación jurídica para analizar cada situación y definir las alternativas disponibles.

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